Consejos para poner precio a los render

Pablo A. Martín

 

Buenas! Hace mucho tiempo que no escribo nada por aquí. No ha sido una época fácil y la verdad es que he estado, y sigo estando, muy liado. Pero eso no es excusa para dejar este blog a un lado, sobre todo sabiendo que más de la mitad de las visitas mensuales a mi página web venís desde alguno de mis artículos.

 

Antes de comenzar con el tema del artículo, tengo que comentaros un par de cosas. La primera es que Icaras ya ha cumplido 5 años!! Madre mía! He aprendido muchísimo en todo este tiempo, desde que llegué al centro de coworking sin clientes ni contactos, hasta ahora. Pretendía hacer alguna cosa especial para celebrarlo pero no ha podido ser, a ver si estos próximos meses me libero un poco.

 


Lo segundo, es que Veronika, empresa de servicios de Realidad Virtual de la que soy cofundador y Director Artístico, sigue su camino, despacito pero con paso firme. A finales de febrero (2017) estaré junto a mis socios Fernando y Gregorio en la feria de arte JustMad, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, presentando un pequeño proyecto de realidad virtual para algunas galerías que no han podido estar en la feria. Si alguien quiere venir a vernos, estaremos desde el 21 al 26 de febrero, en principio todo el día, si no muero antes. El año pasado hicimos algo similar y aunque fue una gran experiencia, también fue agotadora, sobre todo por la gran cantidad de horas extras que echamos tanto esa semana como los meses anteriores para tenerlo todo listo.

 

Ya os contaré qué tal ha ido. Pero bueno, vamos a lo que vamos, que no habéis pulsado en el link para leer sobre otros temas.

 

realidad virtual, 3d, arquitectura, coam
Beta de la feria JustMad en febrero de 2016. No es un render, puedes andar y pinchar en los cuadros, y todo es una página web tal cual

 

Mucha gente, compañeros de profesión e iniciados en la materia 3D que quieren dar el paso al mundo profesional, me preguntan cómo hago para ponerle precio a los trabajos. Mi tiempo me llevó y sigo revisándolo de vez en cuando, pero aquí os cuento algunas de las claves.

 

Disclaimer: No voy a entrar en detalle y esta pensado para futuros freelance o iniciados en la materia, que se enfrentan por primera (o segunda, o tercera..) vez al hecho de calcular precio. No estamos hablando de crear un plan de empresa, etc.. Sed indulgentes ;) 

 

1.- Calcula cuánto cuesta existir

Lo primero y antes que nada, tienes que ser consciente de los gastos que conlleva dedicarte profesionalmente al 3D.

 

Seguro que muchos estaréis pensando que esto es muy obvio, pero no sabéis las personas que no son conscientes de los costes de ser freelance/autónomo por cuenta propia.

 

Calcúlalo anualmente y dividiendo por tipo de gasto: cuota de autónomos, alquiler de oficina, tarifa plana de teléfono si tenéis, gestores, esas cosas. Aquí viene también el enorme gasto en licencias, que ahora casi todas van por alquiler (3ds max = 200 €/mes, p. ej.) También los puntuales o las amortizaciones como el/los ordenadores, que tienen que ser mucho más potentes que uno de oficina normal.

 

Sed realistas: meted electricidad, transporte no solo a la oficina sino también a reuniones, etc, sobre todo si trabajáis desde casa, que también cuesta. Sed conscientes de que hay que renovar el PC cada cierto tiempo. Las cosas siempre suben de precio.

 

NUNCA contéis los descuentos, sobre todo si son temporales. La cuota de autónomos mínima en España ronda los 270 €, dependiendo un poco de las prestaciones. Si tenéis la suerte de tener descuento al comenzar, contad con que luego ya no lo tendréis, así que se calcula siempre como si fuera el precio completo.

 

Tampoco contéis nunca con los gastos derivados de cada proyecto o cliente. Una cosa es prever que vas a tener que tener reuniones, sobre todo porque luego algunas no conducen a nada, y otra meter en gastos dos mañanas a la semana de reuniones porque sí. En este caso, por ejemplo, yo tengo la licencia de After Effects sólo los meses que voy a trabajar con él, aprovechando que Adobe me deja activarla y cancelarla a voluntad. Como lo utilizo bastante poco, me sale así más rentable.

 

2.- Valórate

Esta palabra tiene doble sentido. Primero, animar a todos los que se vayan a dedicar a esto, así como a mis compañeros arquitectos, interioristas, etc, que luchen por hacerse valorar y que no tiren sus precios ni regalen sus servicios, porque aparte de que nos afecta a todos, una vez un cliente recibe un trabajo por 10 euros, nunca pagará 20, aunque en realidad valga 50. Estás cavando tu propia tumba.

 

Por otro lado, me refiero a pensar en qué sueldo y beneficios querrías obtener, siendo realista tanto por lo alto como por lo bajo. Calcúlalo anualmente y súmalo a tus gastos, así sabrás cuánto tienes que facturar al año y al mes para poder vivir de esto. Mínimo.

 

Recomiendo también, que fue un error que yo cometí y a veces me pasa factura incluso 5 años después, que calcules cuánto te costaría contratar a alguien y de dónde sacarías ese dinero.

 

3.- Horas de trabajo

Lo primero que se puede sacar con lo visto anteriormente es el precio/hora mínimo que debes cobrar por tus servicios. No significa que tenga que ser ese, pero tienes que ser consciente de que si es inferior, no vas a poner cubrir los gastos y el sueldo, que es lo mínimo.

 

Sin embargo, hay que añadir una variable más: la cantidad de horas de trabajo. Vamos a suponer (risas) que pretendemos tener una jornada semanal de 40 horas (carcajadas). ¿Qué hacemos, dividir lo que tenemos que facturar al mes entre 40? No, señor. Parte de las horas no son facturables: reuniones, presupuestos, facturas, llamadas de teléfono, un día que me pongo malo, vacaciones, ir a eventos a conocer gente, más presupuestos, más llamadas de teléfono, una ristra interminable de emails diarios… Bueno, sabéis por donde voy. Esto solo se sabe con la experiencia pero un cálculo aproximado estaría en plantear que como mucho el 60% de las horas que estás sentado trabajando son facturables. Por lo tanto, si trabajas 40 horas semanas, solo cobrarías, en caso de que tuvieras encargos suficientes, 24 horas semanales (de media, habrá semanas de 10 y semanas de 60...)

 

Ahora os deberían estar entrando sudores fríos.

 

unreal engine, archviz, dwelling
Estos trabajos personales entran dentro del cuadro de horas no facturables. Obviamente. Al igual que escribir este artículo.

4.- Conoce a tu cliente

Bien, a estas alturas ya deberíamos tener claro el precio/hora mínimo que debemos cobrar. Ahora toca saber a quién debemos cobrárselo. Tenemos que tener claras varias cosas:

 

Habéis visto que en ningún momento he dicho “estudia a la competencia”, “mira a ver cuánto cobran los demás”, “adapta tu precio al mercado”. Yo no estoy de acuerdo con eso, por dos razones. Primero, a quién debes adaptar el precio es al cliente. ¿te sale que tienes que cobrar mínimo 50 € la hora? Búscate tipos de clientes que puedan pagar ese precio y diseña tu estrategia de marketing y tu identidad de marca a ese perfil. La segunda razón es que, por desgracia, es mundo está llenísimo de personas que no saben cuánto cobrar y que tiran los precios. A veces porque usan licencias pirata, o porque no se tiene muy claro cuanto se necesita para vivir; otros porque creen que así atraen más clientes, o por desconocimiento, etc. En un mundo ideal los demás serían una referencia, pero en la realidad no.

 

Bien, una vez tenemos claro a qué tipo de clientes queremos ofrecer nuestros servicios (ya sea uno muy concreto o todos en general), tenemos que conocer muy bien sus necesidades y sus preferencias, para saber qué tipo de trabajo requiere y, más importante para el tema que nos ocupa, qué condiciones necesita. Un ejemplo real y claro:

  • Un promotor inmobiliario me suele mandar los proyectos acabados: Planos finales, lista de materiales, etc. Por tanto, las posibilidades de cambios ajenos a nosotros son menores. 
  • Un interiorista me suele mandar el proyecto cuando está en fase de diseño o incluso, al principio, cuando aún no se sabe nada sobre él: muebles, materiales, etc. Esto implica, normalmente, muchos cambios imprevistos y además, suelen tener más prisa. Más cambios y más prisa = muchas más complicaciones. Como punto a favor, los proyectos suelen ser más pequeños y manejables.
  • Ante el mismo trabajo, se establecen pues, tres tiempos. Uno es lo que tardaría si fuese un trabajo personal mío, sin cliente de por medio. Pongamos 3 días, por ejemplo. En el caso de la promotora, tardaría una semana, entre que espero al feedback y cambios en barandillas y mobiliario. En el interiorismo, serían diez días. Bueno no. Serían cuatro días porque tienen mucha prisa, así que tocaría quedarse horas extra y probablemente reducir el nivel de calidad.

Ojo, que tienes que tener en cuenta lo dicho en el punto 3: vas a estarte horas dedicándote a cosas no productivas, por otros clientes que tengas, presupuestos, etc. así que si tardaras 3 días dedicándole 8 horas, la lías. Son 5 días dedicándole 5 horas, algo que es más realista.

 

Estos casos son inventados pero tienes que ser consciente de estas situaciones, no vale con decir “yo tardo tres días en hacer esto, así que así lo calculo”

 

unreal engine, archviz, dwelling
Esta pizzería en Moncloa (Madrid) se puede hacer fácilmente de un día para otro... Salvo que el cliente te pida cambios o sea indeciso, claro. Al final tardé casi una semana

5.- Reestructuración y presupuestos

Con los puntos anteriores claros, ya deberíamos saber un precio/hora mínimo y, cuando un cliente nos pida presupuesto, cuánto tardaremos, más o menos, el realizar el trabajo.

 

Sin embargo, el precio/hora es más un valor interno y no se suele comunicar al cliente, básicamente porque no es justo ni fácilmente justificable. Así que lo que yo hago siempre es dividir el presupuesto total por proyecto en paquetes que el cliente entiende fácilmente y dejar las condiciones claras. Más o menos, de forma simplificada, es así:

  • Modelado del edificio: xxx euros

  • Extra por modelado de entorno para imagen aérea: xxx euros

  • Realización de imágenes exteriores (incluye adecuación de la imagen, renderizado y postproducción): xxx euros por unidad

  • Realización de imágenes interiores (incluye adecuación de la imagen, renderizado y postproducción): xxx euros por unidad

  • Se incluye xxx cambios por imagen

Ésta es una forma básica y correcta de comunicarle un presupuesto a un cliente. Para cosas más complejas como animaciones, visitas virtuales o realidad virtual esto se divide bastante más.

 


>>> IMPORTANTE <<<

Por último, quisiera dar tres aportes más:

  • Soy consciente de que en todo momento he hecho referencia al precio/hora como base para calcular los precios, pero lo ideal es hacerlo por valor de servicio o producto. Es decir, mis cálculos pueden salirme x €/hora pero para este tipo de servicio y cliente es mas adecuado cobrarle 2x. Esto suele ser así, pero no es buena idea para empezar porque se suele desconocer el valor del servicio para el cliente. Primero calcula tus precios basándote en tus necesidades y luego ya, si ves que lo necesitas, lo adecuas al tipo de servicio, cliente y valor aportado.
  • Segundo, establece, dentro de lo posible, precios estándar, para facilitarle al cliente el entendimiento del presupuesto, sobre todo si repite. No va a entender que la primera vez le quieras cobrar X por un trabajo y a la siguiente Y. Hay veces que el precio obviamente varía, como entre el modelado de un chalet y el de un edificio de 7 plantas, pero hay cosas, como el renderizado/postproducción de una imagen interior, que pueden estar en un arco prefijado.
  • Por último, el objetivo de todo esto no es solo fijar un precio, sino hacerlo tan bien que puedas justificar hasta el último céntimo. Eso da una confianza muy grande de cara a los jetas que te intenten bajar el precio porque sí. Con justificación de por medio, no hay quien te lo discuta.

 Esto ha sido todo, ha salido muy largo pero espero que os haya sido útil. Un saludo y nos vemos en la próxima!

 



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