La evolución de la representación de proyectos de arquitectura

Pablo A. Martín

Los proyectos de arquitectura siempre han ido de la mano de diferentes técnicas de representación, más allá de los planos técnicos, que han permitido que los diferentes interesados y clientes comprendan las ideas y actuaciones que se iban a llevar a cabo: perspectivas, elaborados dibujos, sencillos fotomontajes con fotocopiadoras, etc.


Quiero dejar claro que no me estoy refiriendo a los bocetos y dibujos de idea que se realizan a la hora de pensar y llevar a cabo ese proyecto, sino más a la comunicación entre el arquitecto y el cliente y lo que se entrega o muestra en ese momento.


Dejando a un lado la lección de historia, lo cierto es que, mientras las técnicas han ido evolucionando, el objetivo sigue siendo el mismo: conseguir los contratos dejando claro al cliente que nuestra idea es la mejor posible.

 

Dibujo a mano arquitecto
Las cosas tan monas que nos tocaba hacer en la carrera... Pablo A. Martín, 2004

Actualmente, aunque se siguen realizando maquetas y perspectivas a mano y se sigue insistiendo en la idea de mostrar proyectos utilizando planos técnicos como única arma, desde que aparecieron los render, éstos han ido paulatinamente consiguiendo un papel más fundamental en la comunicación de una propuesta.


Eso sí, no nos engañemos, el nivel medio de calidad de estas imágenes es bastante bajo, siendo uno de los sectores donde el estándar de calidad está situado más abajo. Esto ocurre por dos razones: Poco tiempo y poca motivación.

  • Poco tiempo por las fechas de entrega tan ajustadas que muchas veces no dan para dedicarle un tiempo razonable a plantear correctamente cómo se va a comunicar la idea al cliente.
  • Poca motivación por la dificultad y esfuerzo que conlleva realizar imágenes 3D más allá de algo rápido y sencillo, además de que el software generalmente es complicado (con excepciones).

Hasta ahora, los arquitectos se valían, inintencionadamente, del desconocimiento generalizado de los potenciales clientes de este tipo de herramientas. En general, todo el mundo piensa que un arquitecto diseña con planos, construye con operarios y vende con fotos de anteriores trabajos. Pero todos sabemos que la realidad es más compleja.

 

Actualmente puedo ir viendo, sin embargo, que en sectores limítrofes con la profesión tradicional de arquitecto se ha avanzado mucho con las técnicas de representación, incluso apoyándose en las nuevas tecnologías. Tres ejemplos claros y directos:

  • Desde hace años los catálogos de mobiliario de IKEA y otras grandes marcas se realizan casi íntegramente en 3D mediante renders.
  • Leroy Merlín está trabajando en aplicaciones con Oculus Rift (gafas de realidad virtual) para poder enseñar a potenciales clientes que vayan a las tiendas diferentes opciones de cocinas como si estuvieran dentro de ellas, pudiendo elegir colores, etc.
  • El auge, se quiera ver o no, de los programas de reformas en la televisión, algunos de ellos realizando render y animaciones 3D para mostrar las propuestas que llevarán a cabo.

Ahora, paraos a pensar un poco. Dentro de un par de años, una persona que vaya a ciertas tiendas de decoración va a poder ver en realidad virtual diferentes posibilidades para su proyecto. Sin embargo, cuando va a invertir miles de Euros en un trabajo personalizado por un arquitecto o interiorista en una de las inversiones más importantes de su vida (sobre todo si es para construir su propia vivienda), la comunicación en comparación deja bastante que desear.


Render reforma nave industrial
¿Cuando sabes que un render es fiable? Cuando la obra terminada es prácticamente igual! Pablo A Martín, 2013

Siempre he pensado que la arquitectura estaba demasiado poco interesada en estos temas. Es normal, tienen muchas otras cosas de las que preocuparse, algunas tan importantes como que no se les caiga el edificio. Pero a cambio están descuidando su papel como comunicadores de propuestas para enganchar al cliente y darle confianza durante el proceso de trabajo, justo en un contexto donde la competencia es más dura que nunca.


Sin embargo, ahora estoy empezando a ver que puede que este empuje no venga de los profesionales sino de los propios clientes que empiezan a conocer y demandar estos extras en sus proyectos. Quizá de forma directa, quizá indirectamente eligiendo propuestas o profesionales que incluyan alguna de estas opciones de visualizar las propuestas antes de realizarlas, más allá de un par de imágenes rápidas y de baja calidad.


Para dar algún dato más basado en mi experiencia, en varios trabajos realizados en 2014 y en estos primeros meses de 2015, se ha dado una situación curiosa en la dirección de lo que estoy contando: ya no me llaman tanto los arquitectos pidiendo render para dar un valor añadido a los clientes, sino porque son los mismo clientes los que se lo exigen a aquél.



 

De hecho, en más de un proyecto donde además de realizar 3D preparo documentos de presentación y ayudo en los procesos de comunicación al cliente, son ellos mismos los que rechazan cosas como los planos y las referencias para ir directamente al grano: los render.

 

En definitiva, daros prisa!


Espero que os haya gustado, tanto si estáis de acuerdo como si no, podéis dejarme un comentario para ver cuál es vuestra opinión en este asunto. Compartidlo también en las redes sociales!


Un saludo y gracias por estar ahí. 



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Comentarios: 1
  • #1

    Ana B. Martin (lunes, 20 abril 2015 12:35)

    Sin duda, de "las cosas tan monas que nos tocaba hacer en la carrera" a lo que demanda el mundo real hay un trecho... jaja . Yo en este momento estoy un poco apartada del trabajo en 3D por las circunstancias pero a menudo me dan ganas de volver; al ser algo tan visual, aunque requiera mucha dedicación es un trabajo muy agradecido en el sentido de que es una gozada cuando poco a poco se va viendo el resultado. La recepción te ha quedado de maravilla, enhorabuena. ¡Un saludo!